Autolesiones: hablar y encontrar ayuda
Si te haces daño o te preocupa alguien, mereces escucha y ayuda adecuada. No tienes que afrontar todo a solas.
Si hay lesiones que requieren atención, peligro inmediato o temes no poder mantenerte a salvo, acude a los servicios de emergencia o a urgencias de tu localidad. Si es posible, pide a alguien de confianza que te acompañe mientras buscas asistencia. Los contactos del Centro son para citas y no garantizan respuesta urgente.
Hablar sin sentirse juzgado
Puedes empezar con palabras sencillas: “Me estoy haciendo daño y necesito hablar”. No tienes que describir públicamente los episodios, enviar imágenes ni demostrar cuánto sufres. Una conversación privada puede ayudar a aclarar qué apoyo necesitas.
Por qué importa una valoración
Las recomendaciones NICE aconsejan una evaluación psicosocial temprana tras episodios de autolesión para comprender las necesidades y la seguridad y organizar la atención. Atender las posibles consecuencias físicas forma parte de la ayuda necesaria. Una página web no permite valorar el riesgo personal.
Si eres familiar o alguien cercano
Puedes ofrecer escucha, preguntar cómo acompañar a la persona a recibir ayuda y facilitar un contacto profesional. Evita reproches o exigir explicaciones. Si se trata de un menor, implica a un adulto de confianza y servicios apropiados para su edad; si el entorno familiar no es seguro, consulta con un profesional o servicio competente.
El papel del primer contacto
Para una petición no urgente, la consulta permite comprender la situación y valorar si el servicio es adecuado o si hace falta atención especializada o local. No supone atención automática ni sustituye la asistencia urgente.
Fuente: NICE NG225 — Evaluación y atención ante autolesiones.
Centro de Psicología Breve Aplicada · Información general, actualizada el 17 de octubre de 2026. No sustituye una evaluación personal.
